Llevo prácticamente un mes sin correr, más aún sin poder correr en condiciones. Desde la última vez que escribí guardé reposo hasta que pensé que estaba más o menos recuperado, eso fue en el Asics Eternal Running de Tres Cantos (del que por cierto debo la crónica, a ver si puedo colgarla antes de que termine el año), donde me di cuenta que la lesión que tenía no iba a ser como las habituales. Al día siguiente estaba otra vez cojo, así que fui al médico.
Me he cambiado de trabajo hace poco, dejé a uno de los gigantes más gigantes para irme a una empresa donde David vence a Goliat, la pega fue que tuve que cambiar de seguro privado y en este momento estoy en manos de la seguridad social, de la que sólo he conseguido que me diagnostiquen tendinitis en la pierna izquierda e ibuprofeno para remediarlo (y no es una broma), así que la lesión mejora, pero a pasos diminutos. Veremos si la radiografía que tengo para el día 25 de enero sirve para algo más que para tomarme el pelo como ya me lo están tomando.
Me perdí la media de Vitoria, me perdí la carrera del Rayo Vallekano, me perdí Rivas y Aranjuez. No me perderé la San Silvestre, pero todo apunta a que el día uno de enero volveré a cojear y me perderé la media de Getafe y la del Manzanares del 13 (aunque estaré por allí animando a
Espirulina heroína). Sin carreras, el blog anda parado, no hay contenido, no hay nada que decir, y me desengancho un poco del mundo de las correrías en Internet, no sirve de nada ver participaciones en carreras cuando casi ni puedo correr a coger el metro. Aunque sí es verdad que me habéis animado mucho y os agradezco mucho el apoyo que he tenido de vosotros.
Todo esto me ha hecho replantearme las cosas, este año ha sido un año de muchas carreras, de conocer gente genial, de mejorar mucho y de muchas pequeñas victorias que han hecho que sea un triunfo, aunque acabe igual que acabó el anterior. Sin embargo, el enfoque ha sido erróneo, cada vez que he intentado mejorar he caído en una lesión, y me he pasado más tiempo averiguando cómo salir de una lesión que estando en plena forma, he empezado tres veces un plan de entrenamiento, cada vez que se ponía algo exigente, me venía abajo.
Si hago deporte para estar sano y paso más tiempo lesionado que sano, algo no marcha. Así que tengo que cambiar la forma en la que hago esto, y, aunque no voy a dejar de correr, sí voy a dejar de hacer deporte de esta forma. He estado yendo a nadar algún día con
Espirulina, no tengo ni idea de cómo se nada, pero me gusta y me apetece entrenarme, recuperaré mejor así la lesión y trabajaré otros grupos musculares olvidados en las carreras, correré menos carreras, pero estaré más sano. En cuanto pueda, recuperaré la bici y le daré caña, mi idea es dejar ahora correr para uno, o dos días por semana, quizá correr una carrera al mes si me veo bien, y olvidarme de las marcas como objetivo directo, que sean una consecuencia del objetivo de estar en forma.
Es por eso que actualizaré menos, ya sabéis que no me va contar los entrenamientos y no quiero aburrir a nadie con los largos que hago semanales en la piscina, cuando haya algo que contar lo contaré, y cuando no lo haya, estaré por aquí para lo que os haga falta. ¡Muchas gracias a todos por leerme y que os vaya bien!