miércoles 30 de abril de 2008

El camino hacia Mapoma: 10 semanas

Todo se pega, eso dicen, aunque mientras sean cosas buenas adelante. Gracias a Espirulina mis entrenamientos son ahora más ordenados, mi kilometraje semanal más constante, y por supuesto tomo nota de todo ello. El año pasado (y anteriores) corría por sensaciones, sin planes de entrenamiento ni objetivos claros, y aunque obtuve resultados muy buenos, no tenía las sensaciones que tengo ahora. De la Behobia del año pasado me traje una buena tendinitis en mi pierna izquierda que me dejó fuera de combate hasta febrero, la inscripción a Mapoma nos la habíamos ganado en el circuito serrano de verano, y cuando por fin pude volver a correr sin que me doliese nada, fue lo primero que me vino a la cabeza. Éstos son los números que llevo este año:


Empecé a correr la octava semana del año, fui incrementando el kilometraje semanal de forma progresiva y suave, la decimosegunda semana estrené plantillas y zapatillas, pegué un bajoncito, la decimoquinta me hice una contractura en el gemelo. En total, antes del maratón, he hecho 25 salidas, 324 kilómetros, dos tiradas largas de 23,5 y 30 kilómetros, sólo un par de semanas más de 50 kilómetros. Ciertamente es muy poco, tanto el kilometraje semanal, como el acumulado, como las salidas largas y las semanas de entrenamiento, todo se queda corto, sin embargo me ha salido un maratón decente, de hecho lo hice sin desfondarme y disfrutando, y la culpa (creo) la tiene el método Galloway. Durante esas escasas semanas de entrenamiento conseguí encontrar mi ritmo cómodo, Galloway da unas tablas y unos sistemas para obtenerlo (del tipo 2x6000, lo llama la milla mágica), pero yo empecé con 5+1 (cinco minutos corriendo y uno andando), para pasar a 6+1 en la media de Ciudad Universitaria y a 7+1 en la media de Madrid. Me di cuenta que mi ritmo idóneo estaba en 6:30+1 y lo hice así en el maratón, éstos son mis ciclos:


En el ciclo 30 vi unas plantas secas y paré a regarlas, por eso sólo anduve 50 metros, el resto de ciclos que hice a más de 6:30 fueron porque se me pasó el tiempo de correr o bien porque aproveché el final de una bajada antes de ponerme a andar. El último ciclo corriendo de 54 minutos fue cuando me lancé a la piscina y dejé de usar las pausas para andar. Es decir, que al principio corrí más deprisa, pero las pausas para andar hicieron que el ritmo global fuese exactamente el mismo que el que tuve corriendo el último tramo del maratón, para el que se supone que guardaba las reservas al principio.

Mi conclusión sobre el método Galloway es contundente: permite hacer un buen maratón con un entrenamiento mucho más descafeinado, al no desgastar prácticamente nada el cuerpo en el primer tercio del maratón, el resto se hace como una media larga, en verdad se nota el cansancio (lógicamente), pero creo que se evita en gran medida el temido muro. Con sólo ver que en el último tercio de carrera adelanté a casi mil corredores se demuestra que llegué fresco al final. De aquí en adelante seguiré usando este método para largas distancias, aunque haré la "milla mágica" y variaré la duración tanto de las pausas para andar como de los tiempos corriendo, ya veremos cómo sale la jugada...

8 comentarios:

Ana dijo...

Y además es que estás bien hecho :)

Tetovic dijo...

Bueno Hita, un placer compartir un rato con vosotros en la comida post-mapoma.

Una vez más darte la enhorabuena por tan buena carrera y además sin despeinarte (buena crónica)

Yo entreno poco.... pero tu menos, jajajaja.

Si eres un poco más constante dentro de poco te comeras los maratones muy por debajo de las 4 horas.

Yo respeto mucho lo del método galloway, pero creo que una de las mayores satisfacciones es correr 42 kms sin tener que andar ni un paso (cosa que yo solo he conseguido una vez). Pero también está claro que cada uno tiene su filosofía y si esa es la tuya pues perfecto.

¡¡Enhorabuena maratoniano!!!

Grimo runner dijo...

Joe cuanta polémica levanta el método este, yo de momento aun soy muy novato para posicionarme, pero todo el que acaba un maratón sea como sea tiene todos mis respetos, y no veo nada malo en el Galloway. Un abrazo.

mayayo dijo...

Lo primero, Jose, insistir en las felicitaciones y reverencias por la barbara mejora de tu marca del 07 al 08. :-))
Y eso, con una carrera que es lo menos adecuado para una constitución como la tuya, "chiquitíiiin"

Lo segundo, gracias mil por detallar esa info.
Conozco Galloway hace tiempo, y reconozco que nunca me animé a usarlo. Nada mejor que dar pelos y señales de una aventura real con él para que cada uno, busque, compare, y si encuentra algo mejor...pues eso.

A ver esas próximas tri-aventuras como salen!

Alfonso dijo...

Este Galloway sabe más que los ratones coloraos. Todo lo que dices tiene mucho sentido. Correr con ese método sólo tiene la pega de la presión sicológica que somete al corredor cuando tiene que enfrentar la mítica y la cara de quienes corren a su alrededor. Pero parece un modo de entrenar con muchas ventajas para los que corremos por afición.

Saludos

Carlos dijo...

Gracias por el análisis Hita. Me sirve muchísimo de cara a mi participación en la Challege 24 horas. Con tu permiso te citaré en el foro de ElAtleta.com.

Saludos. ;-)

Tecolinha dijo...

Pues yo con tu permiso creo que te selecciono como referencia para un "recopilatorio" que estoy preparando sobre maratones. Todas vuestras experiencias son muy útiles para los aún "no iniciados" como yo...
Saludos

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

ana: Gracias guapa :)

tetovic: Lo mismo digo, siempre es un placer charlar contigo. La verdad es que a mí me gustaría poder acabar un maratón sin poder andar ni un paso, es más, me gustaría poder acabarlo por debajo de tres horas, pero el método Galloway me da la oportunidad de acabarlo con mi nivel de entrenamiento y sin demasiado sufrimiento, y el precio a pagar es unos segundos más en el crono, a mí me compensa mucho :)

grimo runner: Yo tampoco le veo nada malo, pero sí es verdad que para gente demasiado cañera se queda en una broma, sea como sea, a mí me ha venido genial.

mayayo: Gracias!! La verdad es que con nuestra constitución la distancia se complica, pero ¿quién dijo miedo? ;)

alfonso: En el fondo todos los kilómetros acumulados valen, y lo que piense la gente, pues ande yo caliente... :)

carlos: De nada, sin problema, ya sabes que yo no le tengo miedo al público, jejejeje.

tecolinha: Me alegro que te sirva lo que escribo, de hecho la primera intención es ésa, que sirva a la gente.