sábado 3 de mayo de 2008

¿Y ahora qué?

Según me recuperé de la odiosa tendinitis que me dejó fuera de juego hasta hace unos tres meses, mi primera idea fue intentar llegar a tiempo y sacarme la espinita que tenía clavada desde hacía un año, me la saqué. Ahora que ya he cumplido mi objetivo, no me queda más remedio que plantearme otros que me levanten de la silla. Tras el merecido descanso posmaratón, Espirulina y yo vamos a ir a Santoña a correr la Media Maratón de Santoña, suena muy extraño, ya lo sé, pero es que Extremoduro ha vuelto y se van de gira, la empiezan en Santander y coincidiendo con el puente de San Isidro en Madrid, nos vamos a ir a verlos, a correr y quizá hasta a hacer la Vía Verde de Pas, todo se andará.

Aunque eso va a saber a poco, claro, durante los próximos días voy a empezar mi camino en el Triatlón, por lo visto no es un deporte nada popular y requiere federarse. Contaré en el blog todos los pasos que hay que seguir para ello y los accesorios necesarios y aconsejables. He estado mirando clasificaciones y, al contrario que las carreras populares, los triatlones no son populares, aunque existen en cada salida lo que llaman "grupos de edad", diferenciados de los grupos élite, no son deportistas del montón que corran a cinco y pico minutos el kilómetro, aquí el que más lento después de haberse metido la paliza de la natación y el ciclismo sale a 4 minutos el kilómetro. Me da igual, yo cuando hago deporte sólo compito conmigo mismo y no me va a importar llegar el último si gano luchando contra mí mismo, en serio. Así que tengo tres semanas para conseguir una licencia, poner a punto todos los bártulos, inscribirme y debutar en la Copa de España de Triatlón en la Casa de Campo. A ver si lo consigo.

Y después de los triatlones vendrá Berlín, hace unas semanas nos apuntamos al maratón de Berlín, que será el 28 de septiembre, de entrada parece que uno de los maratones más populares del mundo va a ser también uno de los más cutres del mundo, y no nos van a regalar nada, pero bueno, sea como sea allí estaremos. Y mientras seguiré llenando los domingos de carreras, como siempre :)

viernes 2 de mayo de 2008

Vías Verdes (I): Vía Verde del tren de los cuarenta días

Lugar: Madrid, desde Carabaña hasta Estremera.
Distancia: 14 kilómetros.


Página oficial: http://www.viasverdes-ffe.com/viasv_htm/vv_tren40d.htm
Recorrido en Motionbased: Vía Verde del tren de los 40 días
Perfil: Ligera ascensión hasta el kilómetro 9, después bajada.


Cruces con otras carreteras: 2, uno con la M-221 y otro con la M-222, son carreteras muy poco transitadas, por lo que no son peligrosos.
Acondicionamiento: Se trata de una pista pavimentada en buenas condiciones, existen un par de lugares para parar a descansar; una mesa a la sombra de unos árboles y otra techada. No hay agua ni lugares para comprar nada durante todo el recorrido.
Historia: En febrero de 1937, al librarse la batalla del Jarama, las tropas leales a la República perdieron el control del ferrocarril Madrid-Alicante, del que dependía el abastecimiento de la ciudad sitiada por los rebeldes. Para restablecer ese enlace vital, el Gobierno democrático decidió construir un nuevo tren que, partiendo de la línea de Barcelona, en Torrejón de Ardoz, conectase con el tramo de Alicante, en Villacañas (Toledo). Ello suponía dar un rodeo por las vegas del Tajuña y del Tajo realmente largo y extraño.
Con la denominación de "Ferrocarril de los 40 Días" se bautizó a una línea férrea que sólo funcionó durante el breve pero intenso periodo de la Guerra Civil. Su trazado unía Torrejón de Ardoz con Villacañas, dando enlace ferroviario al Madrid asediado con el levante republicano, lejos de los obuses franquistas. Su nombre evoca las prisas que quisieron dar a los obreros para tender este ferrocarril. Este ferrocarril, al que también se de-nominó "Vía Negrín", en recuerdo al ministro republicano impulsor del proyecto, no duró mucho. Acabada la contienda, el tramo de Torrejón a Tarancón fue desmantelado.

Partimos desde Madrid capital por la carretera de Valencia hasta el kilómetro 41, allí se toma la carretera que va a Tielmes, se atraviesa y se llega a Carabaña, cerca de la entrada del pueblo, en la Ermita, está la bajada hacia el puente romano de piedra, donde está la Vía Verde del Tajuña, de la que nace esta Vía Verde.


Aunque va paralela a la carretera, la vía circula alejada de ésta, y su poco tránsito la hace nada molesta. Durante el recorrido se pueden ver muchos conejos, cuervos, urracas e incluso algún lagarto de más de medio metro de largo. Los tramos que van alejados de la carretera se adentran en zonas plagadas de olivos muy placenteras, e incluso por zonas rocosas donde se excavó para que pudiera pasar la vía del tren.


En menos de una hora llegamos a la entrada de Estremera, donde el carril bici muere en el kilómetro 14, allí nos dimos la vuelta. En el kilómetro 11 hay una caseta alta para ver pájaros, subí pero no vi ninguno, aunque sí una buena vista del valle. En el kilómetro 6 hay una mesa con un techo de madera, ideal para parar a comer los bocatas, a la sombra, eso hicimos, y con las pilas cargadas volvimos a Carabaña.


La vuelta se hace mucho más relajada, tras el primer repecho se llega a un alto del que se baja de forma agradable. Los kilómetros están marcados desde Carabaña a Estremera. Es una Vía Verde muy bonita que está muy accesible desde Madrid, y muy lejos del mundanal ruido.


jueves 1 de mayo de 2008

Vías Verdes

En España existen más de 1500 kilómetros de Vías Verdes. Las Vías Verdes son trazados antiguos de ferrocarril que han quedado en desuso y Renfe ha habilitado como carriles bici. Existe una página web donde se pueden consultar, existiendo trazados de tres categorías: no acondicionada, acondicionada y acondicionada con guía de viaje.


Un objetivo ambicioso sería recorrer las 92 vías verdes de España, me encantaría, porque son senderos que discurren entre la naturaleza, cerca de la flora y la fauna y lejos de cruces con carreteras y ruidos. Así que hemos empezado por el principio y hemos comprado un sistema para transportar las bicis en Carrefour por 40€, se coloca por fuera, sobre el maletero, y permite llevar hasta tres bicicletas, se fija con seis correas y queda muy estable, el único problema es que puede tapar la matrícula posterior, pero poniendo una adicional se soluciona.



Espirulina y yo hemos estado hoy en una de las cuatro vías verdes que hay en Madrid, la Vía Verde del tren de los cuarenta días, que une Carabaña con Estremera, y es una pasada de bonito, poco a poco iré colocando fichas de las Vías Verdes que recorramos, aunque existen dos libros de Anaya para quien quiera información, desde aquí iré mostrando, como siempre, experiencias.