lunes 4 de mayo de 2009

XXXII Maratón Popular de Madrid

Este ha sido mi cuarto maratón, aunque en muchos aspectos, las sensaciones han sido de primero: era la primera vez que había hecho un plan de entrenamiento en condiciones para maratón, la primera vez que no entrenaba un maratón recién salido de una lesión, la primera vez que intentaría correrlo sin hacer pausas para andar, así que ante tanta presión, la noche antes la pasé fatal, incluso llegué a soñar que corría el maratón con zapatillas de estar en casa y me daba cuenta de ello en el kilómetro 15. También tuve dolores premaratón, unos justificados y otros no, pero intenté achacarlos todos a los nervios y no pensar en ello. El test que había hecho en su día decía que iba perfecto para la marca objetivo, y toda la teoría apuntaba a que lo iba a conseguir. La práctica me había demostrado alguna vez que el maratón es mucho maratón y que puede pasar cualquier cosa, pero no por eso iba a rendirme antes de empezar, si "teóricamente" podía hacerlo, entonces iba a dar el todo por el todo, me grabé a fuego el 5:40/Km de ritmo medio para bajar de esas ansiadas 4 horas.


Este año Espirulina iba con los patinadores de cierre de carrera, me encontré con mi madre, unas fotos con las chicas, despedida y al mogollón de gente. Me meto donde puedo un poco después del globo de 4:30, total, qué más da, tampoco tenía pensado correr a toda velocidad el primer tramo de Castellana, ¿no? Me pongo a estirar, y cuando me doy cuenta ya empieza a moverse la gente, me quedo sin estirar un cuádriceps, intento calmarme y venga, a empezar despacio.


Lo de empezar despacio me lo tomo muy al pie de la letra, entre que empezó a llover (una lluvia fina que me pinchaba cabeza y orejas), que me dolía el tobillo derecho (un dolor nuevo, y dolor de verdad, no de nervios) y que todo era cuesta arriba (la de veces que habré subido la Castellana corriendo), las sensaciones no eran muy buenas, llego al Km 5 en 28:50 (a 5:46/Km) y empiezo a pensar que como el día no mejore adiós marca y adiós buenas sensaciones, calma, no ha pasado ni media hora de carrera. Pasamos por Chamartín, un feo puente de la zona y empezamos a bajar, intento recuperar el tiempo perdido al principio, además parece que poco a poco va dejando de llover y se corre mejor, la humedad del sol evaporando el agua hace que se respire peor, pero al ser bajada voy tirando poco a poco y paso el Km 10 en 56:31 (a 5:39/Km), echo cuentas y estoy en tiempo, he recuperado el tiempo perdido al principio, me motiva mucho saber que estoy otra vez dentro, sólo me quedan 2,5Km para llegar a Cuatro Caminos donde me espera mi amigo Pascualín, y a partir de ahí viene lo mejor del recorrido, me animo y llego en un momento, allí está también mi madre que nos saca esta genial foto:


Ahora se hace mucho más ameno el camino, vamos charlando de vez en cuando, contando los kilómetros, y además es la parte más bonita; Guzmán el Bueno, Alberto Aguilera, San Bernardo, Bilbao, Alonso Martínez y sin enterarme ya estoy en el Km 15 en 1:24:04 (a 5:36/Km), empiezo a pensar que igual estoy yendo demasiado deprisa en la bajada, me asusto de pensar que quizá tenga que pagar el pato después, tengo dos opciones: o guardar pulsaciones o guardar tiempo, opto por la segunda opción, total, iba bien de sensaciones, las pulsaciones no se me disparaban y era todo cuesta abajo, casi daba pena no dejarse llevar. Termina la calle Hortaleza y salimos a la Gran Vía, otra vez mi madre y otra bonita foto:


Este año no hay batukada en Sol, bueno, a ver si terminan ya pronto las obras, tiramos por Mayor y nos plantamos en un momento en el Palacio Real, llegamos a la media maratón en 1:58:21 (a 5:36/Km), genial de sensaciones y pulsaciones, y aquí se queda Pascualín, que se duele de los gemelos, fue genial correr todos esos kilómetros acompañado, se me pasaron volando (¡mil gracias!). Y enfilamos hacia la Casa de Campo, donde mi tripa me juega una mala pasada, ya me había dado algún aviso, pero esta vez era la definitiva: "o ahora mismo o en los próximos 500 metros, donde tú quieras", así que, diciéndolo finamente, recién entrado en la Casa de Campo me alivié tras unos densos arbustos; momento escatológico del día. Cuando pasé por el kilómetro 26 eché cuentas y vi que había perdido dos minutos. Maldije una y mil veces a mi estómago y seguí corriendo, total, ya no podía hacer otra cosa por enmendar la situación.

La temida, austera y diáfana Casa de Campo pasó bastante más rápido de lo que yo creía, el muro no llegaba y yo mantenía mi ritmo constante pensando en llegar al kilómetro 31, a la salida, me esperaba Espirulina para hacer conmigo el último trozo, me lo planteé como un pequeño reto, total, eran sólo cinco kilómetros más, y mientras hacía la cuenta atrás llegué a la cuesta del Lago, donde me frené un poco, y empecé a disfrutar de su grata compañía, allí la vi con una camiseta rayista, ahora empezaría a ir en volandas. Fue un antes y un después, por la buena liebre y porque además al llegar al kilómetro 32 me llevé una grata sorpresa, el crono marcaba 3:00:30, es decir, que me quedaba algo menos de una hora para 10Km; iba sobrado. Así se lo hice saber a mi compañera y empezamos la ascensión con mucha cautela, vimos a Lander disfrutando su mini-maratón mientras esperaba a Carlos, le deseamos suerte y seguimos. Llegó el Calderón, llegó el Viaducto de Segovia y el ritmo seguía constante, allí nos esperaba mi madre para otra buena foto:


Borja era mi siguiente hito, me esperaba en la plaza de Embajadores, en el Km 38, sólo 3 más y ya estaría allí, esta parte de subida se me estaba haciendo durísima, la cuesta de la calle Segovia, el Paseo Imperial, Acacias, arriba arriba arriba, tuve un amago de muro, una pequeña pájara, pero no le dejé que me durase más de 10 minutos, quedaba poco y no podía dejar escapar el maratón ahora que ya no quedaba nada, y así llegué al 38, donde Borja me esperaba cámara en mano, camiseta del Rayo, seguimos subiendo los tres, iba flotando, me sentía ligero, con mucha fuerza, veloz, no parábamos de adelantar corredores. Que ilusión me hizo cuando se empezó a ver Atocha al fondo, lo peor ya había pasado, ahora empezaba lo bueno. El vídeo es cortesía de Borja (¡gracias por grabar!), disculpen ustedes mi vocabulario soez :)


Ambientazo en Atocha, no podía ni quería parar, estaba disfrutando como nunca, estaba siendo mi mejor carrera con diferencia, devoraba los kilómetros uno tras otro, pasamos el Km 39 en 3:40, sabía que iba a bajar de 4 horas, ahora sólo quedaba saber cuánto, podía apretar y decidí que esos últimos 3 kilómetros serían donde me exprimiría, la cuesta de Alfonso XII la iba a subir a todo trapo, y si hay que sufrir se sufre. Al llegar al principio de la cuesta veo a mi hermano cámara en mano, le grito y empezamos a subir.


Ahora íbamos los cuatro cuesta arriba, jamás había corrido tan acompañado, notaba la fuerza en mi cuerpo, me hubiese subido el Everest en ese momento, llegamos al Km 40 en 3:45:51, pero yo no sentía que llevase 40 kilómetros en las piernas, ¡iba volando! A mitad de la cuesta veo a Tecolinha y a Pedrín jaleándonos, les saludo en lo que me parece una millonésima de segundo, Ana no puede seguirme y se queda atrás, me duele dejarla pero no puedo parar. Después dejo de ver a Borja, supuse que también se quedaría, y sigo con mi hermano hasta que me dice que ya no puede más, yo sigo adelante, el maratón está a punto de terminar. El vídeo es cortesía de Ángel (¡gracias por grabar!), disculpen ustedes mi vocabulario soez :)


Giro y entro en el Retiro, la recta final, me emociono pensando lo que ha sido este maratón, empiezo a recordar los días que he salido a correr con frío, con viento, con granizo, con mal cuerpo, sin ganas, todo tiene ahora su recompensa cuando veo el arco de meta, se me levantan los brazos solos, grito de emoción y de rabia, paro el crono, lo he conseguido, con nota, no se olvidarán ninguno de los maratones que he corrido, pero éste se me quedará grabado a fuego como el día que me comí el maratón: 3:57:40.


Me salen unas pulsaciones medias de 162, ritmo medio de 5:37/Km, pero me da lo mismo, lo que más me satisface son las buenas sensaciones que tuve y el haber terminado un maratón de menos a más. Después me fui a buscar a mis liebres y a partir de aquí ya se lo pueden imaginar, me tocó invitar a los allí presentes, y con mucho gusto.


Nos juntamos con Javi Hervás (otro gran triunfador del tiempo), Pedrín y Tecolihna (futura maratoniana aunque ella todavía no lo sepa), Pablo (maratoniano por las buenas causas), Barney (echándole un par al maratón, y nunca mejor dicho), con Borja, Ana y mi hermano. Buena conversación y buena celebración. No quiero terminar sin agradecer infinitamente a mis acompañantes del maratón lo mucho que se lo han currado, es muchísimo más fácil correr un maratón pensando en cuánto te queda para tu siguiente acompañante, que en cuánto te queda para la meta, la compañía que tuve este día es impagable e inmejorable, por mucho que no lo parezca, sin ellos nunca lo habría conseguido. Bueno, y ahora a descansar y a pensar en próximos retos.


12 comentarios:

dani dijo...

Genial la crónica, dan muchas ganas de prepararse una. Genial la marca, genial la compañía, genial las fotos, genial tu madre sacando las fotos, y genial tu vocabulario soez :-)
Otra vez mi enhorabuena.

Quique dijo...

Hola Jose Ignacio, IMPRESIONATE CRONICA!!!!!

La esperaba con ansia y ha merecido la pena esperar, se nota que lo pasaste en grande, con una sonrisa de oreja a oreja, enhorabuena por ese reto conseguido.

Un saludo
Quique

Carlos dijo...

Me alegro mucho Hita. Debimos de estar cerca en la salida, pero no te ví. Felicidades por no venirte abajo con ese parón en la CdC, que hubiera roto el ritmo a más de uno.

Ahora, a recuperarse y a pensar en la siguiente...

Abrazos. ;-)

Javier HG. dijo...

bueno veo que describes con emoción que que vivistes, y lo que disfrutastes... me alegro HITA por ti... ya me imagino corriendo por el retiro en zapas de casa, jejeje, claro que con lo grande que eres nadie se daria cuenta.

FELICIDADES.

Malagueta dijo...

Enhorabuena Nacho por esas curradísimas Sub 4h en Madrid, plaza complicada.

Ahora a seguir recorriendo el camino para el otro reto: La Sansil Internacional ;-)

Un abrazote

Ana dijo...

Jajajjaa, al comienzo del video parezco tu liebre, pero al final del mismo parezco tu india, siempre un paso por detrás de ti :D
El año que viene te vas a tener que ir a reclutar liebres al campo, porque las de este año ya las has reventado.
Chico, qué manera de subir la cuesta de Alfonso XII, casi muero en e intento. Menos mal que estaba Tecolinha al quite.
Si tienes tantas liebres es porque eres la persona que conozco que más quiere y cuida a sus amigos, no me extraña que queramos tantos acompañarte (al menos la primera vez, jajaja).
Qué bien todo, y qué bien que sepas apreciarlo :)

ELMOREA dijo...

Leñe dan ganas de correr¡¡
Un abrazo campeon, así se hace. Y hablando de hacer, ¿como conseguiste que los de asiphoto quitasen a todo el mundo para ponerte a ti solo?
Jajaja, lo que eres capaz de hacer por una arretrataura.

Tecolinha dijo...

uf, genial, genial y genial. Me alegro muchísimooooo. Y además, por supuesto que tomo nota de tu magnífico entrenamiento para mis apuntes personales, así como de la inteligente forma de correr. Bua, enhorabuenaaaaa.
Por cierto, me ha molado lo de "futura maratoniana aunque todavía no lo sepa", jeje, da ánimos, graciasss :-)
Y Ana, ¡vaya cambiazo! jeje, mola

Alfonso dijo...

Enhorabuena de nuevo. Viéndote subir por Alfonso XII se ve que ibas muy fuerte y dejando gente atrás. Tu plan de entrenamiento ha funcionado a la perfección y augura nuevos hitos.

Saludos

Rafael Jiménez González dijo...

Enhorabuena por la crónica y por ese SUB 4h!!!

Muy chula la crónica de la carrera y sobre todo muy bien documentada con las fotos y los videos.

Lo dicho, ENHORABUENA!!!

Anónimo dijo...

Tu éxito en el MAPOMA, ha sido el éxito de todos esos a los que el estómago juega malas pasadas en los momentos menos oportunos.
Muchas felicidades por el tiempo, que no es sino el fiel reflejo de las 12 semanas de entrenamiento.

Javier.

PaSCuaLiN dijo...

La verdad es que hasta yo me he emocionado al leer la crónica, no me puedo imaginar lo que tienes que sentir tú al recordar la carrera.. enhorabuena una vez más!

Una pasada la experiencia ;)