Mi primer triatlón, estaba mucho más nervioso que en mi primera carrera, o en mi primer maratón. Además había elegido uno bastante puñetero, era de distancia olímpica (1500 - 40 - 10) y tampoco era muy popular que digamos. Se celebraba en la casa de Campo, en el mismo circuito donde los Raña, Noya y compañía competirían al día siguiente en la Copa del Mundo de triatlón, eran dos vueltas nadando a un recorrido de 750 metros que atravesaba el lago y volvía bordeando, después cuatro vueltas en bici a un recorrido de 10km que recorría todo el exterior de la Casa de Campo, para terminar con cuatro vueltas a un mini circuito de 2,5Km de carrera de a pie. Espirulina, mi madre y mi hermano vinieron a verme debutar en tan peliaguda tarea, ¡gracias por estar ahí!.

Era un sueño hecho realidad, desde antes de que aprendiese a nadar ya sabía que yo quería hacer un triatlón algún día, de hecho creo que aprendí a nadar para poder hacer la natación del triatlón. Aunque estoy en un buen momento de forma, sobre todo tras el maratón, los entrenamientos desde entonces no han sido gran cosa, rodajes tranquilitos de cada deporte con algún esporádico día de intensidad, algún día entrené los tres deportes seguidos para probarme, pero desde el maratón arrastro una fractura por estrés en el periostio que me está dando bastante guerra, así que muchos ritmos trotones y nada de intensidad corriendo.

No llegué con mucha antelación, pero sí con la suficiente para que los boxes estuviesen aún cerrados, hasta que el último nadador de la anterior tanda no saliese del agua, nosotros no podíamos entrar a los primeros boxes, donde se deja la bici, el casco y toda la parafernalia de la bici. El tío tardó como 45 minutos, así que hasta 40 minutos antes de nuestra salida no pudimos empezar a dejar las cosas en los boxes. Yo estaba de los últimos de la cola, y mientras el tío de megafonía no paraba de meternos prisa (¡como si dependiese de nosotros!), la fila se movía a paso de tortuga mientras a todo el mundo le revisaban la bici, el casco, le miraban la licencia, aquí va todo bastante controlado. Cuando conseguí por fin entrar en los boxes, recoger el chip y encontrar mi sitio, me di cuenta que sólo faltaban cinco minutos para la salida, y por cómo hablaba el tío de megafonía, allí no parecía que la organización fuese a asumir nada ni a retrasar la salida como ha pasado en alguna carrera popular, así que dejé la bici, el casco, las zapas y demás y salí como un loco corriendo a los otros boxes. Localicé mi sitio, prácticamente tiré las zapas de correr y el dorsal y salí otra vez corriendo a la cámara de llamadas, ¡estaba ya cansado y aún no había empezado la prueba! Llegué al partalán de salida un minuto antes de que empezase la prueba, ni pude meterme al agua antes, ni calentar ni nada, sonó una bocina y todos al agua.

Yo me esperé a que todos se tirasen y se peleasen por el primer puesto, me tiré el último con un estilo bastante lamentable intentando que no se me saliesen las gafas, como siempre que me tiro la cabeza se me salen, pensé que si me tiraba de pie la cosa cambiaría; eso pensaba yo. Según me tiré al agua hice un par de descubrimientos en menos de un segundo: el primero fue que se me habían llenado las gafas y los ojos de agua asquerosa, me escocían y no veía nada, tenía que parar, me quedé flotando mientras el resto de nadadores se alejaban y me vacié y coloqué las gafas bien, luego empecé a nadar y confirmé mi segundo descubrimiento: en el lago no se ve absolutamente nada, sólo una masa densa verdosa, pero no es que se vea borroso o que se vea turbio como en el mar, no, es que directamente no eres capaz ni de ver tus propios brazos en cada brazada. Así que mi idea de ir siguiendo bajo el agua los pies del penúltimo nadador quedaba descartada, tendría que orientarme por mí mismo, y ya sabéis lo que soy yo orientándome.
El agua fue una tortura, me tiré los 1500 metros rogando que terminase ya, los ojos me escocían un montón y no conseguía ir cómodo, cada cierto tiempo me daba cuenta que me había desorientado, sacaba la cabeza y me daba cuenta que los nadadores iban por otro sitio, intentaba ir hacia ellos y al cabo de unas brazadas me volvía a dar cuenta que por ahí tampoco iba a ninguna parte. Creo que no exagero si digo que nadé 2000 metros en zig zag en lugar de los 1500 metros que tocaban, mientras tanto no paraban de adelantarme otros nadadores que salían más tarde que yo, y además con algún que otro contratiempo, como cuando me tuve que apartar para que no me pasase literalmente por encima el nadador que iba en cabeza de otra categoría, prácticamente echando humo con las brazadas. Finalmente terminó la terrible tortura, en aquél momento pensé que había salido el último tardando una barbaridad, pero detrás de mí salieron todavía otros tres nadadores de mi categoría, e hice la no tan mala marca de 36:05, viéndolo ahora sentado en la silla, la verdad es que está bien.
Al salir del agua e ir hacia los boxes hice otro nuevo descubrimiento: no veía por el ojo derecho, genial. Así que sumando eso a la falta de motivación que tenía por la natación que había hecho, pensé que lo mejor sería tomármelo con calma, no iba a hacer una marca buenísima sin ver por un ojo y casi perdiéndome por el lago, así que, con toda la calma del mundo, fui a los boxes, me cambie, pille la bici y me puse a dar pedales a buen ritmo. La bici fue lo mas divertido sin duda, para los que nos gusta la bici, poder pedalear sin tener que estar pendiente de los coches, de los semáforos, de la gente que se cruza y demás historias, es una gozada, sólo velocidad y velocidad. La primera vuelta me salió un poco menos rápida que las demás, entre conocer el recorrido y hacerme con el perfil, pero las otras tres me salieron guay, sin darlo todo pero a buen ritmo. Especialmente difícil me pareció una empinada subida que había tras una cerradísima curva justo al principio de la vuelta. Lo bueno del recorrido es que, al ser vueltas, me pasaban un montón de apurados ciclistas, algunos con bicis que cuestan más que mi coche, a toda velocidad, otros en pelotón, algún día me tomaré yo esto con más prisas, pensaba. Con un ritmo bastante progresivo, los 40 kilómetros cayeron en 1:25:17, comparado con el resto de ciclistas, mal, para ser mi primera vez, bien.
Así que con toda la calma del mundo dejo la bici, me pongo las zapas y el dorsal, y descubrí que la última cosa que me apetecía del mundo en ese momento era ponerme a correr 10Km, estaba molido, pero digamos que la inercia de la competición te lleva a ello, así que me puse a correr a un ritmo trotón, lento pero seguro, que me llevó a prácticamente arrastrarme cada vuelta hasta meta. Lo bueno fue que Espirulina, mi madre y mi hermano estaban estratégicamente situados para verme pasar y darme ánimos, así que se me hizo muy llevadero. Tras cuatro vueltas y 10 kilómetros que cayeron en 58:30 (ya, ya lo sé, no me lo digáis), entro en meta radiante, tras haber debutado en un triatlón olímpico, último de mi categoría, pero quizá el más feliz de todos:
Mi primer triatlón terminado en 3:07:22, último de mi categoría aunque no último de la prueba. Terminé y me fui al Samur a que me lavasen los ojos, y todavía tardé un día entero en volver a ver por el ojo derecho, además lo tuve irritado unos cuantos días, pero compensa, porque ya soy un triatleta, y porque he descubierto que este deporte es divertídisimo, me encanta, es genial para todo el cuerpo y pese a todo he disfrutado como un enano. Es mucho más duro, aunque el cansancio de terminar un maratón es mayor, el triatlón me dejó machacado todos los músculos del cuerpo, la sensación es de mucha más fatiga. En términos generales podría decir que es algo más que una media maratón, pero sin llegar al maratón. Por lo demás estoy muy contento, he terminado y ahora voy a participar en otros cuantos para pillarle el punto, porque tengo mucho que mejorar, tengo que aprender a orientarme en el agua, a nadar en línea recta, a pedalear con una cadencia estable, a darle caña a la bici, a correr deprisa aunque esté ya deseando terminar, y también a hacer las transiciones, que esta vez fueron lentísimas. Sin embargo, me apetece mucho mejorar en todo esto, mejorar mis tiempos e ir aprendiendo poco a poco, la idea del Ironman empieza a pasárseme por la cabeza de vez en cuando...
Todas las fotos que hice: http://picasaweb.google.com/ignaciohita2/TriatlonDeLaCasaDeCampo
Página web de la carrera: http://www.triatlon.org/competiciones_09/GEtriatlon_madrid.asp
Clasificación: http://www.triatlon.org/competiciones_09/mayo/GEtriatlon_madrid/grupos.pdf
Página web de la carrera: http://www.triatlon.org/competiciones_09/GEtriatlon_madrid.asp
Clasificación: http://www.triatlon.org/competiciones_09/mayo/GEtriatlon_madrid/grupos.pdf












15 comentarios:
Tienes más valor que El Guerra :-)
Lo de que hay una depuradora en el lago de la Casa de Campo es una leyenda urbana, el verte los ojos al salir del agua me lo demostró.
Aun así, tenía claro que lo conseguirías :-)
Felicidades, José Ignacio. No hay nada en esta vida que no se pueda conseguir con constancia, tesón, voluntad y firmes deseos de hacer algo. Ya has acabado un triatlón. Ahora a por los siguientes.Saludos.
Eres mi héroe del día. Si después de esa experiencia en aguas purulentas, aún sigues diciendo que te lo pasaste bien, es que eres un triatleta nato ... a ver si la siguiente puede ser en un sitio más limpio ...
No sólo estás en forma física sino también mental (y mucho) ¡¡¡Enhorabuena!!!
besos
Eres un tío grande con todas las palabras. Sabía que lo ibas a conseguir e ibas a dejar el pabellón muy alto.
C2C
Tu si que has sido un ironman, mi más sincera enhorabuena y mi mayor de los respetos. Un abrazo.
Eres un crack!
¡Enhorabuena por este debut! La verdad es que me has puesto nervioso con esa salida tan estresante. Y luego ese agua turbia que te ha dejado casi tuerto... ufff ¡ Que aventura ! Pero menos mal que te has crecido y te lo has tomado con calma, como un campeón. Y lo importante, es que quizás has sido el corredor más feliz. Eso sí que vale.
Enhorabuena de nuevo!!!
Enhorabuena por dos cosas.
Primero por el triatlon.
Ya hay que tener... para hacerlo un mes después de la maratón.
Yo todavía no me he recuperado.
La segunda enhorabuena por el blog.
Te sigo desde hace tiempo.
En dos palabras "im presionante", has pasado a la siguiente dimensión.
Aparte de que por ella sola esta prueba es dura y más que dura, nadar en el Lago de la Casa de Campo le da un plus "chungo, chungo" y tu ojo es una prueba.
¡Felicidades Campeón!
Con tu crónica recordé muchas de las sensaciones que viví el año pasado.
¡Enhorabuena!
Enhorabuena !!
Todo un campeón.
jajaja, ayssss, ya sé que tocaría lo primero dar la enhorabuena, pero es que, jobar, tengo que confesar que me has hecho reir con lo del lago, lo has contado de una forma muy graciosa. También he respirado al pensar "de la que me he librado" por no participar en el de la mujer, siendo precisamente la parte del agua la que me echó para atrás (por la porquería y por mi nula forma en el agua). Con todo... OSPI, TÍO, ENHORABUENAAAAAAAAAA, has sido muy valiente, un luchador admirable y encima, y a pesar de lo del ojo y el cansancio y todo... con subidón por volver. UF, TEMBLAD, IRONMEN, TEMBLAD...
Enhorabuena crack, ya eres triatleta, eso muy pocos podemos decirlo...
Ya sabes, ahora a mejorar marcas y a sacar otras conclusiones...
Un saludo
Quique
Llego un poco tarde pero enhorabuena, ya hay que tener valor para tirarse al Lago ese, quedarse tuerto es lo menos que puede pasarle a uno ;-)
El tiempo y lo demás lo veo normal para ser la primera vez ¿no?, ya verás como en el siguiente no se te salen las gafas.
Enhorabuena de verdad me ha encantado leer tu experiencia.
Gente asi falta.. ese espiritu
a ver si de una vez me decido a tirarme al agua...
Publicar un comentario en la entrada