Una travesía es lo que una carrera popular es a correr o una marcha cicloturista a pedalear, es decir, recorrer una distancia a nado en una sola prueba, sin que forme parte de una prueba mayor como el triatlón o el acuatlón. Desde que aprendí a nadar bien y me inicié en el triatlón, me llamó la atención participar en una, por ver las sensaciones de nadar una "larga" distancia durante mucho tiempo y por ver cómo es exprimirse nadando sabiendo que no hay que reservar para nada más, aunque esto último vendrá más adelante, porque cuando uno debuta, y más en pruebas de este tipo, lo que se va pensando es en acabar en un tiempo digno (si se queda último, al menos a no mucha distancia del penúltimo) y disfrutar de la experiencia, que para eso estamos a lo que estamos.
La travesía de Pareja se celebra a mediados de julio en Pareja (que no es que sea por parejas, es que el pueblo se llama así), un pueblo de Guadalajara con un precioso entorno natural que tiene un embalse ideal para celebrar una prueba de este tipo. La prueba la organiza el Club Triatlón Guadalajara y consiste en recorrer a nado 2.500 metros en un recorrido triangular de dos vueltas delimitado por dos boyas y un pequeño islote. El agua está limpia y se nada bastante bien.
Para la ocasión, la gente del club despliega unas cuantos puestos para vender equipación para los nadadores y unos cuantas atracciones hinchables para los más pequeños. También, y previa a la prueba, se organiza otra de 500 metros para las categorías inferiores y para todo aquél que quiera participar sin tener que machacarse. La inscripción costó 10€ y, además de la camiseta técnica (bien chula, con varias tallas) que nos dieron, una medalla (también chula), el avituallamiento y el gorro para nadar, incluía un ticket para una paellada que se celebraría posteriormente en el pueblo, un chollo, vamos.
Mentiría si dijese que no estaba nervioso, nunca había nadado esa distancia y además no éramos muchos los que íbamos a participar, seríamos pocos más de cien personas. Además ya se sabe que en estos deportes los participantes no suelen ser muy populares; el desfile de musculitos y abdominales previos a la prueba llega a asustar, y bueno, yo nadar nado, pero mi técnica tampoco es como para deslizarme por encima del agua como un boquerón. Pero sí es verdad que en cuando pegan el bocinazo de salida y se lía la de San Quintín a brazadas y patadas, no hay lugar para nervios, uno se centra en nadar y se acabó. Pero hasta entonces, había que meterse al agua, porque la salida era desde dentro, y yo ya estaba cansado y todo antes de empezar con sólo mantenerme a flote; mi gozo en un pozo.
La primera vuelta se me dio bien, la primera boya llegó antes de lo esperado y la segunda, aunque se hizo esperar, también llegó. Tuve que parar un par de veces a sacarme el agua de las gafas (las malditas gafas y yo, eterno problema), pero bien, sin mucho problema. En la segunda vuelta me encontré más incómodo, tuve que parar más veces a vaciarme las gafas de agua y me desorienté unas cuantas veces. Lo bueno es que hay muchas piraguas de la organización que van "empujando" a los nadadores hacia las boyas, con lo que los despistes tampoco son tan graves. Cuando llevaba unos 1.500 metros, el gemelo derecho amenazaba con montarse (terrible dolor), y los hombros me dolían a pinchazos, así que tuve que acostumbrarme y bajar un poco el ritmo para no sufrir calambres.
Cuando por fin uno llega a la última boya, gira, y enfila el camino hacia la rampa que sale del agua, tiene una sensación parecida al último kilómetro de una carrera; ya nada puede pararte. Durante el desarrollo de la prueba, cada vez tenía a menos nadadores cerca de mí, hasta el punto de que al final había un par de chicas con las que intercambiaba adelantamientos, y llegando a la meta vi a una como a unos 20 metros de mí, por ridículo que parezca me propuse adelantarla, lo conseguí, y al llegar a la pronunciada rampa de salida, donde había un chico de la organización ayudando a salir a la gente, por culpa de hacer un esfuerzo para alcanzar su mano, se me montó por fin el gemelo derecho. Grandísimo dolor y penosa salida del agua, pero bueno, a los 5 segundos salí de allí y corrí hacia la meta, el chico de megafonía tiene el detalle de decir mi nombre, y yo contento y orgulloso de haber podido hacer algo que, hace un año y medio cuando aprendí a nadar, me hubiese parecido imposible.
Consigo bajar de una hora, termino en 0:58:59 y a reponer energías. Espirulina y yo tiramos para Pareja, donde la paella prometida incluye un vaso de sangría y un flan, y un ambiente en el pueblo muy entretenido durante la entrega de premios, donde las cervecitas iban y venían. La organización muy bien en todo, aunque sí es verdad que todavía no han colgado las clasificaciones, pero bueno, hay que perdonárselo por el nivel organizativo que hay en la prueba.
Todas las fotos que hice: http://picasaweb.google.com/ignaciohita2/IITravesiaDePareja
Todos los vídeos que hice: http://www.youtube.com/view_play_list?p=3E35F95D7AA0D772
Página web de la carrera: http://www.triatlondeguadalajara.es/travesias/
Clasificación: http://www.triatlondeguadalajara.es/travesias/2009/clasificaciones.php
Todos los vídeos que hice: http://www.youtube.com/view_play_list?p=3E35F95D7AA0D772
Página web de la carrera: http://www.triatlondeguadalajara.es/travesias/
Clasificación: http://www.triatlondeguadalajara.es/travesias/2009/clasificaciones.php












7 comentarios:
Esta me hubiera gustado hacerla. Es nadar más de la distancia en un Half Ironman. Hay que reconocer que le echas un par... mi admiración por ello.
Gracias por no mencionar la espantá espirulínica, eres todo un caballero. Le echas un par, sí.
A parte de que le echas un par que eso es evidente, encima saliste con todo el arte del mundo del agua.
Felicidades.
Felicidades.
Algún día igual seguimos tus pasos y pasamos de lo del correr a estas cosas.
Abrazo
Eres un crack....tiene buena pinta esa prueba..a lo mejor el año que viene cae.
Un saludo
Quique
La verdad es que cada vez que te leo una "de estas" me siento más inútil como nadadora, o menos nadadora, vamos, y me pregunto qué hago planteándome un tri-, aunque sea chiquitito...
Enhorabuena, eh, flipo con tu evolución como triatleta :-). Ah, y genial lo del agua limpia, uf, suspiré de alivio al leerlo jeje
Leí tu página unos dias antes de hacer mi primera travesía (la III de Pareja) y me ha venido genial conocer tu experiencia. Te felicito porque este año has bajado tu tiempo.
Mi primera experiencia en una travesía ha sido alucinante. La primera vuelta la afronte con calma y como iba reteniendo acabé fuerte con lo que las sensaciones finales fueron muy positivas.
Mi tiempo fue de 00:48:33. Así que este año hemos compartido Travesía.
Yo vengo del atletismo (marathon) pero despues de una lesion de espalda tuve que comenzar a nadar en 2008 y volver a sentir los nervios de una competicion es lo mejor de todo este proceso de rehabilitacion.
Muchas Gracias por tu articulo.
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