Toda la vida diciendo "pulsómetro" y resulta que no, que se dice pulsÍmetro, he vivido engañado.
miércoles 17 de junio de 2009
viernes 12 de junio de 2009
La semana que viene: La Carrera de Madrid
Al estilo de como hizo Nike hace unos años con su carrera en Londres (los del norte del Támesis contra los del sur de éste, donde participó Paula Radcliffe estando embarazada), los de Corricolari han organizado una similar para el domingo 21, con un recorrido bastante majete que atraviesa Madrid: saldremos de la Plaza de Castilla y llegaremos al Retiro, pasando por Pío XII y Serrano al estilo San Silvestre. El perfil es bastante favorable y el ambiente suponemos que será festivo, típica carrerita en la que lo pasaremos bien y, a poco que los de Corricolari se lo curren con los patrocinadores y la bolsa, será una buena carrera.

Lo que todavía no entiendo, es cómo hay personas que piensan que el norte puede ganar al sur, es que me quedo perplejo, pensemos un poco; ¿quién correrá por el norte? La gente de Alcobendas, de la Moraleja, los del Paseo de la Castellana, los de Arturo Soria... ¿esa gente corre? Pues igual, puede ser, pero, en el mejor de los casos, correrán la mitad de lo que corremos los del sur, porque en el sur está la gente de Carabanchel, por ejemplo, que son gente fiera y aguerrida, o los de Móstoles, que son temidos allá donde van, o los fuenlabreños, que pueden acabar contigo sólo con mirarte, o los pepineros, luchadores sin descanso, o la gente de Villaverde, duros como la piedra. Y sí, también estamos los vallekanos, que somos todo lo anterior y mucho más, y como te descuides te birlamos la cartera, porque por muchas series que uno haga, lo que de verdad te curte como corredor es correr delante de la policía, y anda que no tenemos tablas en esto. Así que el domingo nos vemos, pero vamos, el resultado está muy clarito, y me parece que ni nos vamos a esforzar para alzarnos con la victoria.
PS: Al final no pude ir, mala suerte, pero sí, como dicen por aquí, les dimos caña a esos mequetrefes norteños, a ver si el año que viene se vuelve a celebrar y defiendo los colores.
martes 9 de junio de 2009
Triatlón Villa de Madrid
Mi segundo triatlón, mi primer triatlón olímpico. Ya había probado las sensaciones de terminar un triatlón la semana anterior, en el mismo escenario, y sabía que éste, de la mitad de distancia (750m de natación - 20km de bici - 5km de correr), podía terminarlo sin problema, así que intentaría hacerlo lo más rápido posible (sin reventar, claro) y enmendando los errores de la semana anterior. Una vuelta al lago, cuatro vueltas de 5km de ciclismo con la horrorosa subida al teleférico y un par de vueltas de carrera a pie de 2,5km, esta vez la zona de boxes para las transiciones era la misma para ambas, así que se facilitaba mucho la cosa, además de que se podían dejar las cosas con tiempo, así que dejé todo bien preparadito bastante tiempo antes de la salida, y me fui a buscar a Javi y a un colega suyo, que habían venido para este triatlón y nos fuimos para el pantalán de salida.
Sí que estaba nervioso, pero no como la otra vez, cuando uno hace una cosa por segunda vez ya no comete los fallos de la primera, sin embargo un imprevisto de última hora casi hace que me dé un infarto; se me rompió el elástico de las gafas 3 minutos antes de la salida, en el pantalán. Suerte que Javi me echó un cable y pudimos apañarlo. Esta vez me tiré de pie, apoyándome con una mano en el pantalán y con la otra sujetándome las gafas para que no me entrase agua, no perdí mucho tiempo y no me entró nada de agua en las gafas, genial. Mucho mejor la natación que la semana anterior, iba mucho más cómodo y además me iba orientando bien, de cada tres o cuatro brazadas que daba, una era sacando la cabeza primero frontalmente, para localizar la siguiente boya a la que tenía que ir, y así no me perdía. Quitando el último segmento donde me desvié un poco, el resto fue bastante bien, algún contratiempo con gente que te adelanta hundiéndote o con bolsas de plástico repugnantes que se pegan a las manos, pero nada fuera de lo normal. Cuando salí del agua aún quedaban bastantes nadadores en el Lago, debí hacer unos 16 ó 17 minutos, la verdad es que bastante bien.

En la primera transición me perdí, no caí en la cuenta de que no sólo hay que fijarse en tu dorsal, sino en el color de fondo que éste tiene, así que cuando llegué al 84 pensaba que me habían robado la bici, aunque lo descarté por completo; cuando uno es novato, siempre piensa primero que se está equivocando, así que me di otra vuelta y ya encontré mis cosas, la verdad es que comparado con las transiciones que hacen los máquinas las mías son de risa, pero bueno, ya iré mejorando. La bici se me dio bastante bien, quitando la mega subida al teleférico donde prácticamente me quedaba clavado en cada vuelta, el resto fui cagando leches, en las bajadas ni siquiera tocaba el freno, bajando como un loco, es una gozada sentir tanta velocidad en una competición. Me motivaba que a veces adelantaba a algún ciclista, eso me daba mucha moral. La segunda transición me salió mejor; zapatillas, adiós casco y a correr.

La carrera de a pie es lo que más aburrido se me hizo, la verdad es que es lo que más he hecho y lo que menos me motiva, así que a correr todo lo que la periostitis me dejaba, sin miedo. No llevé cronómetro, así que no sé qué tiempo hice, pero creo que conseguí que mi ritmo fuera de 5min/km. Es una pena que no haya clasificaciones por segmentos (a ver si las sacan en estos días, aunque no tengo muchas esperanzas porque era sin chip), porque me gustaría saber mi tiempo exacto de cada parte, pero sea como sea, terminé muy satisfecho con una marca de 1:24:28.

Terminamos tomándonos un plato de paella del Urogallo (¡deliciosa!) y para casita habiendo hecho una buena prueba. Poco a poco le voy cogiendo el truquillo a este deporte, sobre todo a la parte del agua, lo siguiente que tengo que aprender es a nadar en el mar, que por lo visto eso ya es otro mundo, pero de momento, feliz.
Todas las fotos (son de mmolina, mil gracias por regalarnos tu mañana y sacarnos tantas buenas fotos): http://picasaweb.google.com/ignaciohita2/TriatlonVillaDeMadrid
Página web de la prueba: http://laetus.es/triatlon/2009/villa/villa.htm
Clasificación masculina: http://www.triatlonmadrid.org.es/rep_ficheros_mediateca/30dfd7796c70293890fe75de152c39e3.pdf
Clasificación femenina: http://www.triatlonmadrid.org.es/rep_ficheros_mediateca/ade51a24f354a5fb2a2b492c6af7ece9.pdf
Página web de la prueba: http://laetus.es/triatlon/2009/villa/villa.htm
Clasificación masculina: http://www.triatlonmadrid.org.es/rep_ficheros_mediateca/30dfd7796c70293890fe75de152c39e3.pdf
Clasificación femenina: http://www.triatlonmadrid.org.es/rep_ficheros_mediateca/ade51a24f354a5fb2a2b492c6af7ece9.pdf
sábado 6 de junio de 2009
Triatlón de Madrid
Mi primer triatlón, estaba mucho más nervioso que en mi primera carrera, o en mi primer maratón. Además había elegido uno bastante puñetero, era de distancia olímpica (1500 - 40 - 10) y tampoco era muy popular que digamos. Se celebraba en la casa de Campo, en el mismo circuito donde los Raña, Noya y compañía competirían al día siguiente en la Copa del Mundo de triatlón, eran dos vueltas nadando a un recorrido de 750 metros que atravesaba el lago y volvía bordeando, después cuatro vueltas en bici a un recorrido de 10km que recorría todo el exterior de la Casa de Campo, para terminar con cuatro vueltas a un mini circuito de 2,5Km de carrera de a pie. Espirulina, mi madre y mi hermano vinieron a verme debutar en tan peliaguda tarea, ¡gracias por estar ahí!.

Era un sueño hecho realidad, desde antes de que aprendiese a nadar ya sabía que yo quería hacer un triatlón algún día, de hecho creo que aprendí a nadar para poder hacer la natación del triatlón. Aunque estoy en un buen momento de forma, sobre todo tras el maratón, los entrenamientos desde entonces no han sido gran cosa, rodajes tranquilitos de cada deporte con algún esporádico día de intensidad, algún día entrené los tres deportes seguidos para probarme, pero desde el maratón arrastro una fractura por estrés en el periostio que me está dando bastante guerra, así que muchos ritmos trotones y nada de intensidad corriendo.

No llegué con mucha antelación, pero sí con la suficiente para que los boxes estuviesen aún cerrados, hasta que el último nadador de la anterior tanda no saliese del agua, nosotros no podíamos entrar a los primeros boxes, donde se deja la bici, el casco y toda la parafernalia de la bici. El tío tardó como 45 minutos, así que hasta 40 minutos antes de nuestra salida no pudimos empezar a dejar las cosas en los boxes. Yo estaba de los últimos de la cola, y mientras el tío de megafonía no paraba de meternos prisa (¡como si dependiese de nosotros!), la fila se movía a paso de tortuga mientras a todo el mundo le revisaban la bici, el casco, le miraban la licencia, aquí va todo bastante controlado. Cuando conseguí por fin entrar en los boxes, recoger el chip y encontrar mi sitio, me di cuenta que sólo faltaban cinco minutos para la salida, y por cómo hablaba el tío de megafonía, allí no parecía que la organización fuese a asumir nada ni a retrasar la salida como ha pasado en alguna carrera popular, así que dejé la bici, el casco, las zapas y demás y salí como un loco corriendo a los otros boxes. Localicé mi sitio, prácticamente tiré las zapas de correr y el dorsal y salí otra vez corriendo a la cámara de llamadas, ¡estaba ya cansado y aún no había empezado la prueba! Llegué al partalán de salida un minuto antes de que empezase la prueba, ni pude meterme al agua antes, ni calentar ni nada, sonó una bocina y todos al agua.

Yo me esperé a que todos se tirasen y se peleasen por el primer puesto, me tiré el último con un estilo bastante lamentable intentando que no se me saliesen las gafas, como siempre que me tiro la cabeza se me salen, pensé que si me tiraba de pie la cosa cambiaría; eso pensaba yo. Según me tiré al agua hice un par de descubrimientos en menos de un segundo: el primero fue que se me habían llenado las gafas y los ojos de agua asquerosa, me escocían y no veía nada, tenía que parar, me quedé flotando mientras el resto de nadadores se alejaban y me vacié y coloqué las gafas bien, luego empecé a nadar y confirmé mi segundo descubrimiento: en el lago no se ve absolutamente nada, sólo una masa densa verdosa, pero no es que se vea borroso o que se vea turbio como en el mar, no, es que directamente no eres capaz ni de ver tus propios brazos en cada brazada. Así que mi idea de ir siguiendo bajo el agua los pies del penúltimo nadador quedaba descartada, tendría que orientarme por mí mismo, y ya sabéis lo que soy yo orientándome.
El agua fue una tortura, me tiré los 1500 metros rogando que terminase ya, los ojos me escocían un montón y no conseguía ir cómodo, cada cierto tiempo me daba cuenta que me había desorientado, sacaba la cabeza y me daba cuenta que los nadadores iban por otro sitio, intentaba ir hacia ellos y al cabo de unas brazadas me volvía a dar cuenta que por ahí tampoco iba a ninguna parte. Creo que no exagero si digo que nadé 2000 metros en zig zag en lugar de los 1500 metros que tocaban, mientras tanto no paraban de adelantarme otros nadadores que salían más tarde que yo, y además con algún que otro contratiempo, como cuando me tuve que apartar para que no me pasase literalmente por encima el nadador que iba en cabeza de otra categoría, prácticamente echando humo con las brazadas. Finalmente terminó la terrible tortura, en aquél momento pensé que había salido el último tardando una barbaridad, pero detrás de mí salieron todavía otros tres nadadores de mi categoría, e hice la no tan mala marca de 36:05, viéndolo ahora sentado en la silla, la verdad es que está bien.
Al salir del agua e ir hacia los boxes hice otro nuevo descubrimiento: no veía por el ojo derecho, genial. Así que sumando eso a la falta de motivación que tenía por la natación que había hecho, pensé que lo mejor sería tomármelo con calma, no iba a hacer una marca buenísima sin ver por un ojo y casi perdiéndome por el lago, así que, con toda la calma del mundo, fui a los boxes, me cambie, pille la bici y me puse a dar pedales a buen ritmo. La bici fue lo mas divertido sin duda, para los que nos gusta la bici, poder pedalear sin tener que estar pendiente de los coches, de los semáforos, de la gente que se cruza y demás historias, es una gozada, sólo velocidad y velocidad. La primera vuelta me salió un poco menos rápida que las demás, entre conocer el recorrido y hacerme con el perfil, pero las otras tres me salieron guay, sin darlo todo pero a buen ritmo. Especialmente difícil me pareció una empinada subida que había tras una cerradísima curva justo al principio de la vuelta. Lo bueno del recorrido es que, al ser vueltas, me pasaban un montón de apurados ciclistas, algunos con bicis que cuestan más que mi coche, a toda velocidad, otros en pelotón, algún día me tomaré yo esto con más prisas, pensaba. Con un ritmo bastante progresivo, los 40 kilómetros cayeron en 1:25:17, comparado con el resto de ciclistas, mal, para ser mi primera vez, bien.
Así que con toda la calma del mundo dejo la bici, me pongo las zapas y el dorsal, y descubrí que la última cosa que me apetecía del mundo en ese momento era ponerme a correr 10Km, estaba molido, pero digamos que la inercia de la competición te lleva a ello, así que me puse a correr a un ritmo trotón, lento pero seguro, que me llevó a prácticamente arrastrarme cada vuelta hasta meta. Lo bueno fue que Espirulina, mi madre y mi hermano estaban estratégicamente situados para verme pasar y darme ánimos, así que se me hizo muy llevadero. Tras cuatro vueltas y 10 kilómetros que cayeron en 58:30 (ya, ya lo sé, no me lo digáis), entro en meta radiante, tras haber debutado en un triatlón olímpico, último de mi categoría, pero quizá el más feliz de todos:
Mi primer triatlón terminado en 3:07:22, último de mi categoría aunque no último de la prueba. Terminé y me fui al Samur a que me lavasen los ojos, y todavía tardé un día entero en volver a ver por el ojo derecho, además lo tuve irritado unos cuantos días, pero compensa, porque ya soy un triatleta, y porque he descubierto que este deporte es divertídisimo, me encanta, es genial para todo el cuerpo y pese a todo he disfrutado como un enano. Es mucho más duro, aunque el cansancio de terminar un maratón es mayor, el triatlón me dejó machacado todos los músculos del cuerpo, la sensación es de mucha más fatiga. En términos generales podría decir que es algo más que una media maratón, pero sin llegar al maratón. Por lo demás estoy muy contento, he terminado y ahora voy a participar en otros cuantos para pillarle el punto, porque tengo mucho que mejorar, tengo que aprender a orientarme en el agua, a nadar en línea recta, a pedalear con una cadencia estable, a darle caña a la bici, a correr deprisa aunque esté ya deseando terminar, y también a hacer las transiciones, que esta vez fueron lentísimas. Sin embargo, me apetece mucho mejorar en todo esto, mejorar mis tiempos e ir aprendiendo poco a poco, la idea del Ironman empieza a pasárseme por la cabeza de vez en cuando...
Todas las fotos que hice: http://picasaweb.google.com/ignaciohita2/TriatlonDeLaCasaDeCampo
Página web de la carrera: http://www.triatlon.org/competiciones_09/GEtriatlon_madrid.asp
Clasificación: http://www.triatlon.org/competiciones_09/mayo/GEtriatlon_madrid/grupos.pdf
Página web de la carrera: http://www.triatlon.org/competiciones_09/GEtriatlon_madrid.asp
Clasificación: http://www.triatlon.org/competiciones_09/mayo/GEtriatlon_madrid/grupos.pdf
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