lunes 17 de agosto de 2009

Las gafas definitivas

Cuando uno se inicia en esto del triatlón, se deja una pasta en bártulos y accesorios varios, teniendo en cuenta que un mono de triatlón ronda los 100€ y un neopreno los 200€, parece que va a haber que romper la hucha. Y, sin embargo, uno de los accesorios más baratos puede ser el que más guerra dé durante la prueba; me refiero a las gafas de natación. Hay muchas marcas en el mercado, y yo he probado unas cuantas ya, pero para competir, hacen falta unas gafas que se adapten bien a la cara, que no les entre agua cuando uno se zambulle, que no se muevan si uno se lleva un golpe, que estén fijas aunque uno mueva los músculos de la cara, y que permitan ver con claridad.

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He probado unas cuantas gafas, de muchas marcas, y sólo hay dos marcas que no me hayan defraudado: Aquasphere y Zoggs. Siendo sensato, cualquiera sirve para chapotear un rato o para un entrenamiento normalito, sin embargo, cuando uno va a competir, o a nadar durante bastante tiempo, hace falta algo mejor. Las Aquasphere son buenas, su principal característica es la comodidad, sin embargo no se fijan bien a la cara, y terminan dejando entrar el agua, y de zambullirse con ellas mejor ni hablamos. Por fin, descubrí las Zoggs Predator, y esto supuso un antes y un después: son comodísimas, se ajustan a cualquier tipo de cara y no se salen nunca, te puedes tirar de cabeza o como quieras que no entra nada de agua, son las gafas perfectas.

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Después de las conjuntivitis que me he pillado en varias pruebas este verano por culpa de gafas que no ajustan bien, este descubrimiento ha sido como ver la luz. Son difíciles de encontrar, el único sitio de Madrid donde he conseguido encontrarlas es en Ranning, en el Paseo de Extremadura, donde también tienen tri-trajes y otros bártulos para triatlón, merece la pena hacer una visitilla.

lunes 3 de agosto de 2009

XII Triatlón Ciudad de Valladolid

Para cerrar la temporada veraniega de triatlones, me animé a apuntarme al Triatlón de Valladolid, que tiene fama de ser bueno y rápido, e intentar darlo todo antes de irme de vacaciones, a ver si he aprendido algo este verano y consigo exprimirme en una prueba así para ver qué marca soy capaz de hacer. Este triatlón, organizado por el Club Triatlón Pisuerga, es de distancia sprint y es prácticamente llano en todo su recorrido, se nada en el Pisuerga, desde la playa de las Moreras hasta el puente de Regueral y vuelta, la bicicleta se hace rodeando el casco urbano, pasando por encima de un par de puentes, y la carrera a pie se hace por todo el centro, con un recorrido bien bonito pasando por calles céntricas y atravesando la Plaza Mayor. Desde luego si algo tiene este triatlón, es un recorrido chulo.


Al llegar extrañé algunas cosas que había tenido en otros triatlones, la organización estuvo bien, sin fallos gordos, pero justita, por ejemplo no había ropero, así que toca dejar la mochila en los boxes, no es que no me fíe de mis compañeros triatletas, pero dejar la mochila con la cámara, el móvil, la cartera y demás en un sitio tan concurrido me da mal rollo, la otra opción era ir hasta el coche, pero la llave del coche tendría que dejarla en los boxes, así que estamos en las mismas. Por otro lado, desde los boxes hasta la salida de la natación, no había alfombra azul ni nada parecido, así que no quedaba más remedio que ir descalzo por el asfalto y la acera, un poco desagradable. También se echó de menos unos boxes más cuidados, no había cajas ni nada para dejar las cosas en tu zona, y como no había ropero, aquello parecían las rebajas, todo tirado y muchas cosas por medio, había que tener cuidado para no tropezar. Pero quitando estas cosas, lo demás estuvo muy bien, a las 10:30 salieron todas las chicas, a las 10:32 los chicos no federados y las 10:45 salimos todos los federados, pasé frío, tiene narices que en agosto uno pase frío, pero es que amaneció nublado (unos 10ºC) y allí todo el mundo llevaba neopreno menos yo, me tengo que comprar uno porque me hará falta, y además se nada mejor.


La salida fue desde dentro del agua, tocando con la mano el pantalán. Estos días atrás había estado yendo a clases de natación con Cristina, una de las mejores profesoras que he tenido nunca, y me enseñó a perfeccionar el estilo, sobre todo el girar la muñeca al meter la mano en el agua para agarrar mejor y el no doblar tanto los codos. Está claro que la natación es sobre todo técnica, porque puliendo estos detalles me sentía nadando mucho mejor, avanzando mucho más, la ida hacia el puente se me dio peor que la vuelta, hice un poco de zig-zag, pero aún así, me salió la natación en 13:57, dos minutos menos que mi mejor marca la semana anterior.



Me noté mucho más fresco en la bici, aunque aún me queda bastante por mejorar, le di bastante, porque al día siguiente tenía unas buenas agujetas. Tengo que aprender a ponerme a rueda con los demás ciclistas, porque mientras siga yendo por mi cuenta estoy en inferioridad, y está claro que me falta cadencia, pero esta vez se me dio batante mejor que las anteriores, notaba que volaba en muchos tramos. Lástima de tanto giro de 180º, en algunos me quedé clavado y luego recuperar la velocidad cuesta bastante. Terminando la cuarta vuelta empecé a quitarme las zapatillas sobre la bici, lo había entrenado y parecía fácil, efectivamente me salió muy bien, simplemente tirar de las tiras de velcro y seguir pedaleando con los pies encima de las zapatillas, me sale genial la jugada y termino la bici en 41:06, a casi 30Km/h de media.



La segunda transición me salió genial, yendo ya descalzo y con los nuevos cordones elásticos que me he comprado, tardé poquísimo en ponerme a correr. La carrera era además lo más bonito, y tenía la moral bastante alta, por una vez no iba último y estaba adelantando a algún corredor más, aunque tenía las piernas cargadísimas, me respondían bastante mal, y sobre todo la primera vuelta se me hizo eterna, parecía que no iba a llegar nunca el sitio donde se giraba, estaba ya al límite de mis fuerzas pero las ganas de ir a por una buena marca y la sensación de saber que era el último triatlón del verano me daban fuerzas. El último esfuerzo y hago meta en 1:20:25, cinco minutos menos que mi mejor marca en el triatlón Villa de Madrid del pasado junio. Termino reventado y muy contento.


Después una latita de Aquarius (no era gran cosa el avituallamiento final) y para casa, contento porque he sabido exprimirme en un triatlón y porque se me ha dado muy bien, he mejorado mucho en las tres pruebas. Y no terminé último, esta vez séptimo de mi categoría por la cola y decimocuarto masculino, ahí queda eso.


domingo 2 de agosto de 2009

II Triatlón Parque Juan Carlos I

Para desquitarme de lo mal que lo pasé en la bici del Triatlón de Tres Cantos y cerrar el Grand Slam de triatlones madrileños, me apunté a este triatlón, el último que se celebra en Madrid este año, organizado por Laetus, utiliza el parque Juan Carlos I para la natación y la carrera a pie, y la zona de los recintos feriales del IFEMA para la parte de la bici. La parte del agua es prácticamente en línea recta, en la bici se vuela, aunque la carrera a pie es más dura, con alguna cuesta bastante pronunciada. Se organizan tres categorías, la de élites, la de grupos de edad y un popular de distancia medio sprint ideal para debutar en triatlón, desde mi punto de vista. Así que medio convencí a mi amigo Javi para que hiciese su debut como triatleta aquí, le fue de lujazo y le encantó, lo cuál me alegra un montón, ¡Enhorabuena Javi!


Es un triatlón al estilo Laetus, todo bien cuidado y todo en orden, nos dieron una camiseta técnica de tirantes, un avituallamiento en condiciones, había ropero, e incluso tuvieron el detalle de recogernos las chanclas en la salida de la natación y llevarlas al ropero, dado que la salida era a 750 metros de los boxes. El inicio era desde dentro del agua y se nadaba prácticamente en línea recta, lo cuál está bien para no perder mucho tiempo en los giros, así que hice mi mejor marca en la parte de natación: 16 minutos clavados.


Las transiciones me van saliendo cada vez mejor, voy cogiendo práctica, aunque a veces quiero apurar mucho y meto la pata, en la segunda me enseñaron tarjeta amarilla por quitarme el casco mientras dejaba la bici, error de principiante, pero bueno, en el fondo es lo que soy, ¿o no?. La bici se hizo más dura de lo que parecía, eran cuatro vueltas con bastantes giros de 180º de los que se clava la bici, y con más de algún repecho por ahí que te hacía sudar, pero bueno, el exprimirme no iba a ser ese día, dado que luego la carrera a pie se me hizo durísima, iba dando vueltas por todo el parque y, sobre todo, tenía una cuesta brutal en la que casi me entran ganas de subirla andando, así que me centré en disfrutar y terminé en 1:27:47, ya habrá tiempo de mejorar marca. Como siempre último de mi categoría, de los últimos del triatlón, pero yo contento, también como siempre. Así que nos fuimos a celebrarlo al Uclés, como no puede ser menos, y nos pimplamos unas buenas jarras de cerveza, ¡qué mejor forma!

sábado 1 de agosto de 2009

IX Carrera Popular El Arenal

Cuando Espirulina me habló de esta carrera hace ya bastante, no podía imaginar cómo sería la experiencia, ella conocía la carrera por una entrada que hizo Tecolinha en su blog del año anterior, y, como nosotros somos unos apasionados de las carreras modestas de pueblo, decidimos apuntarnos y participar. Al día siguiente teníamos otros compromisos deportivos, pero parecía que la ocasión lo merecía. Nuestra carrera particular empezó mucho antes de lo que nos hubiera gustado: cuando nos dimos cuenta de que el tiempo que necesitábamos para llegar allí era menos de lo que quedaba para que empezase la carrera, así que pillamos el coche y llegamos cinco minutos antes de que empezase al carrera, más ajustados imposible. Aunque las mesas de recogida de dorsal y chip ya no estaban, un par de chicas de la organización se preocuparon de buscar las listas y darnos a toda prisa nuestros dorsales y chips para que pudiésemos participar. A toda prisa nos fuimos para la línea de salida, saludamos a Tecolinha y Pedrín que estaban calentando, y antes de que nos diésemos cuenta la carrera ya había empezado.


El recorrido es chulísimo, sale del pueblo hacia el sur y baja hacia un valle, atravesando zonas plagadas de árboles, los primeros kilómetros son de bajada, para dar la vuelta al final y torturarte con dos pronunciadísimas cuestas de las de ponerse a andar. En una de éstas, nos encontramos con Abe, y jugamos con él a adelantarnos un buen rato, yo estuve acompañando a Espirulina todo el camino hasta la meta. Cuando uno vuelve del monte y se empieza a acercar al pueblo, se lleva la agradable sorpresa de ver cómo de las fincas de los alrededores sale gente que está pasando la tarde viendo a los corredores pasar, animándonos. Hay una especie de respeto hacia el corredor en el ambiente difícil de explicar.

Ésta es una carrera especial, se nota que es una carrera diferente al resto y donde cada detalle está cuidado con mimo, la única pega que tiene es la página web, que es bastante pobre, y el que el recorrido sea algo duro, pero todo lo demás es perfecto; chip y alfombra de salida (¡para sólo 500 personas!), un recorrido precioso, popular de verdad, dos avituallamientos para 8Km estratégicamente situados en la cima de las dos peores cuestas, para tenerlo todo encima no hay ni que madrugar, porque es a las siete de la tarde de un sábado, y encima una animación en la entrada del pueblo alucinante, la plaza estaba a rebosar de gente gritando y jaleando a los corredores. El avituallamiento después era una pasada, nos dieron muchos zumos, refrescos, barritas energéticas, sandía fresquita para todo el mundo, cerveza, vasos de cerezas, una cerveza con limón a la salida y seguro que me olvido de algo. También venía en la bolsa del corredor unos regalos, como un neceser, una bolsa de calor instantáneo, dos camisetas, y todo esto por sólo 5€ que nos costó la inscripción, un auténtico regalo. Mientras estaba degustando viandas por doquier, me encontré con mi amigo Carlos, con el que siempre me encuentro en las carreras de casualidad, y junto con el resto de la tropa, nos hicimos una foto, fotos que por cierto la gente de la organización hizo y colgó en la página web.


Lo mejor sin duda vino al final, después de la carrera: la entrega de premios. De entrada, colgaron una lista de dorsales premiados, una lista bastante extensa, yo creo que más de la mitad de los participantes tenían premio, por la cara, material deportivo, mochilas, bolsas de deporte, maletas, jamones, reproductores de DVD, etc. Una pasada. Y después de eso, la entrega de trofeos era un no parar, no sólo se daba premio a los tres primeros de cada categoría, sino que, además, se premiaba también al más longevo, al grupo más numeroso, a corredores locales, etc. Y después de todo esto, empezaba otro sorteo con los dorsales no premiados en la primera lista, yo creo que el 80% de la gente que participó se llevó un premio a casa. La chica del escenario iba cantando los dorsales que salían y allí se sortearon como una treintena de jamones y una docena de sandías, y sí, cuando se anunciaba que ése sería el último jamón del sorteo, salió mi dorsal, y me llevé para casa un jamón de puta madre. Vamos, que esta carrera se hace ya una fija en el calendario, una de las mejores en las que he estado nunca.