tag:blogger.com,1999:blog-6764789167822164550.post-79834602992583155812007-04-24T11:43:00.000+02:002007-04-24T11:43:00.000+02:00Me reconozco en unas cuantas cosas de las que cuen...Me reconozco en unas cuantas cosas de las que cuentas, en especial en lo de la sed: ¡qué rabia y qué desesperación cuando pasaba por los avituallamientos intermedios y veía las mesas que ya no tenían botellas, y las botellas vacías tiradas más adelante! (¿no es una injusticia y me atrevo a decir que una imprevisión organizativa? -claro que con esos meteorólogos, como dice Elmorea en otro lugar...) En una ocasión rebusqué en un contenedor una botella con tapón, como tú dices, creo que sin suerte; poco después recogí una con tapón del suelo, que aún tenía un fondito de bendita agua...!! Y gratitud eterna, por mi parte, a dos espectadores anónimos en los km treintaytantos: una me prestó su bebida isotónica para dar un trago y el otro me regaló generosamente, aunque un poco sorprendido, su media botellita cuando se la pedí desesperado!! (Yo llevaba varias barritas, así que comida no me faltó; te recomiendo te las lleves tú para el próximo!)Pablohttp://solitude.mabulle.comnoreply@blogger.com