tag:blogger.com,1999:blog-6764789167822164550.post-4242699666530458162008-04-30T23:54:00.006+02:002008-05-07T11:18:53.029+02:002008-05-07T11:18:53.029+02:00El camino hacia Mapoma: 10 semanas<div style="text-align: justify;">Todo se pega, eso dicen, aunque mientras sean cosas buenas adelante. Gracias a <a href="http://espirulina.blogspot.com">Espirulina</a> mis entrenamientos son ahora más ordenados, mi kilometraje semanal más constante, y por supuesto tomo nota de todo ello. El año pasado (y anteriores) corría por sensaciones, sin planes de entrenamiento ni objetivos claros, y aunque obtuve resultados muy buenos, no tenía las sensaciones que tengo ahora. De la <a href="http://nuncahaciaatras.blogspot.com/2007/11/43-behobia-san-sebastin.html">Behobia</a> del año pasado me traje una buena tendinitis en mi pierna izquierda que me dejó fuera de combate hasta febrero, la inscripción a Mapoma nos la habíamos ganado en el <a href="http://nuncahaciaatras.blogspot.com/2007/09/23-vuelta-la-caminata-de-cercedilla.html">circuito</a> <a href="http://nuncahaciaatras.blogspot.com/2007/09/2-edicin-10km-urbanos-villa-de-illescas.html">serrano</a> de <a href="http://nuncahaciaatras.blogspot.com/2007/09/7-edicin-12km-serranos-de-moralzarzal.html">verano</a>, y cuando por fin pude volver a correr sin que me doliese nada, fue lo primero que me vino a la cabeza. Éstos son los números que llevo este año:</div><br /><center><a href="http://picasaweb.google.com/ignaciohita/MaratNDeMadrid2008/photo#5195163545161327282"><img src="http://lh3.ggpht.com/ignaciohita/SBjtuBtmYrI/AAAAAAAAB5I/0X7bJ799ktU/s800/camino%20a%20mapoma.png" /></a></center><br /><div style="text-align: justify;">Empecé a correr la octava semana del año, fui incrementando el kilometraje semanal de forma progresiva y suave, la decimosegunda semana estrené plantillas y zapatillas, pegué un bajoncito, la decimoquinta me hice una contractura en el gemelo. En total, antes del maratón, he hecho 25 salidas, 324 kilómetros, dos tiradas largas de 23,5 y 30 kilómetros, sólo un par de semanas más de 50 kilómetros. Ciertamente es muy poco, tanto el kilometraje semanal, como el acumulado, como las salidas largas y las semanas de entrenamiento, todo se queda corto, sin embargo me ha salido un maratón decente, de hecho lo hice sin desfondarme y disfrutando, y la culpa (creo) la tiene el <a href="http://www.nuncahaciaatras.com/2008/03/el-mtodo-galloway.html">método Galloway</a>. Durante esas escasas semanas de entrenamiento conseguí encontrar mi ritmo cómodo, Galloway da unas tablas y unos sistemas para obtenerlo (del tipo 2x6000, lo llama la milla mágica), pero yo empecé con 5+1 (cinco minutos corriendo y uno andando), para pasar a 6+1 en la media de Ciudad Universitaria y a 7+1 en la media de Madrid. Me di cuenta que mi ritmo idóneo estaba en 6:30+1 y lo hice así en el maratón, éstos son mis ciclos:</div><br /><center><a href="http://picasaweb.google.com/ignaciohita/MaratNDeMadrid2008/photo#5195170228130439874"><img src="http://lh3.ggpht.com/ignaciohita/SBjzzBtmYsI/AAAAAAAAB5U/e9I3zGf-UXc/s800/vueltas%20mapoma.JPG" /></a></center><br /><div style="text-align: justify;">En el ciclo 30 vi unas plantas secas y paré a regarlas, por eso sólo anduve 50 metros, el resto de ciclos que hice a más de 6:30 fueron porque se me pasó el tiempo de correr o bien porque aproveché el final de una bajada antes de ponerme a andar. El último ciclo corriendo de 54 minutos fue cuando me lancé a la piscina y dejé de usar las pausas para andar. Es decir, que al principio corrí más deprisa, pero las pausas para andar hicieron que el ritmo global fuese exactamente el mismo que el que tuve corriendo el último tramo del maratón, para el que se supone que guardaba las reservas al principio.</div><br /><div style="text-align: justify;">Mi conclusión sobre el método Galloway es contundente: permite hacer un buen maratón con un entrenamiento mucho más descafeinado, al no desgastar prácticamente nada el cuerpo en el primer tercio del maratón, el resto se hace como una media larga, en verdad se nota el cansancio (lógicamente), pero creo que se evita en gran medida el temido muro. Con sólo ver que en el último tercio de carrera adelanté a casi mil corredores se demuestra que llegué fresco al final. De aquí en adelante seguiré usando este método para largas distancias, aunque haré la "milla mágica" y variaré la duración tanto de las pausas para andar como de los tiempos corriendo, ya veremos cómo sale la jugada...</div>Jose Ignacio Hita Barrazahttp://www.blogger.com/profile/15625718505005240730noreply@blogger.com8